Un error frecuente en muchas organizaciones es enviar comunicados cargados de lenguaje técnico o triunfalismo empresarial.
Lograr cobertura positiva en los medios no es un asunto de suerte ni una cuestión de insistencia. Se trata de estrategia, preparación y comprensión profunda de cómo funcionan las salas de redacción.
El primer paso es entender que la prensa no está para difundir marcas, sino para informar al público sobre hechos relevantes. Por eso, el desafío de una empresa o vocero está en convertir su mensaje corporativo en una historia de interés periodístico.
Un error frecuente en muchas organizaciones es enviar comunicados cargados de lenguaje técnico, triunfalismo empresarial, adjetivación positiva de sus propios logros o lleno de palabras que nadie (más que la misma empresa) entiende. Esto es impublicable desde antes de presentarse a los medios.
Lo correcto es armar un pitch noticioso que responda a tres preguntas clave: ¿Por qué esto es relevante hoy?, ¿A quién afecta o beneficia?, ¿Cuál es la novedad? Esto implica contextualizar la noticia, incluir datos verificables, fuentes creíbles y mostrar el impacto social o económico del tema. Un buen caso de esto es Póliza Gestión, una empresa que se dedica a uno de los rubros más técnicos que pueden existir, pues se dedica al cálculo de contribuciones para sus clientes. Con ellos, lo que hemos hecho es “bajar” el tema y hacerlo lo más ciudadano posible, lo que nos ha permitido, por ejemplo, lograr portadas en El Mercurio y el Diario Financiero, además de presencia en los noticieros centrales de CNN y Chilevisión.
En este caso también es fundamental identificar a los periodistas adecuados y no enviar correos masivos. La personalización del mensaje, el respeto por los tiempos editoriales, entender que las exclusivas no se divulgan urbi et orbi, sino que a medios escogidos y la disponibilidad para las entrevistas son claves. Además, hay que preparar a los voceros para responder con claridad, sin rodeos, y con un enfoque pedagógico.
Otro elemento central es tener material de apoyo listo: fotografías en alta calidad, gráficos, fichas técnicas, enlaces, minutas y pequeños brief con datos. Mientras más fácil se lo pongas al periodista, más probabilidades hay de lograr cobertura.
Finalmente, hay que comprender que la prensa es un ecosistema vivo. No basta con aparecer una vez. La relación con los medios se cultiva con constancia, credibilidad y profesionalismo. Una mención positiva en medios Tier 1 puede tener efectos duraderos en reputación, pero también exige coherencia posterior en el actuar público de la empresa.
